Alimentación sana y salud

¿Por qué es tan importante tener una alimentación sana? La alimentación es un factor determinante en nuestra salud. Por si todavía no habías caído en la cuenta, debes tener presente que la salud de cualquier persona empieza por la boca, o mejor dicho, por lo que comemos. Ya antes de nuestro nacimiento, la comida que recibimos a través de nuestra madre está influyendo en nuestra salud.

Esto nos demuestra que una buen alimentación, una alimentación sana, es la forma más eficaz de mantener nuestra salud.

¿Qué papel juega la alimentación para prevenir problemas de salud y mantenernos sanos?

Empecemos por desmontar uno de los mayores mitos: ¿Hay alimentos buenos y malos? Pues no. Hay buenos y malos hábitos alimenticios, dietas equilibradas y diestas no equilibradas.

Es muy importante tener una alimentación sana
Es muy importante tener una alimentación sana. Imagen de Deborah Breen Whiting en Pixabay

La buena alimentación es aquella que es variada, y que cubre las necesidades de nuestro organismo. Debemos tener presente que una cosa es comer, y otra alimentarnos.

La influencia de la alimentación en la salud está más que demostrada. Enfermedades como la hipertensión, la obesidad, ciertos tipos de diabetes, la osteoporosis, las caries e incluso algunos tipos de cáncer está directamente relacionadas con la alimentación. Podemos prevenirlas realizando una alimentación equilibrada y sana. Y lo ideal es hacerlo desde la infancia. Cuanto antes mejor.

¿Realmente la alimentación tiene que ver con la enfermedad? Pues sí, una alimentación adecuada puede evitar, o al menos reducir mucho el riesgo de padecer ciertas enfermedades. O si ya las padecemos, puede mejorar mucho la situación del paciente.

Por ejemplo, una de cada tres personas fallecidas en España se debe a causas relacionadas con el corazón (cardiovasculares), como arterioesclerosis, hipertensión, obesidad, etc.

Existe una relación directa entre el consumo de grasas “buenas”, como las del aceite de oliva o pescado azul, en lugar de grasas “malas”, como las de la bollería industrial, y la reducción del consumo de sal, para evitar, o reducir, el riesgo de padecer alguna de estas dolencias mortales.

La alimentación sana no está reñida con comer sabroso.
La alimentación sana no está reñida con comer sabroso.

Pero entonces ¿qué debemos comer para tener una alimentación sana?

Pues seguramente ya lo sabes, más o menos, pero por si acaso, te damos los puntos básicos:

-Consumo de aceite de oliva como grasa culinaria, por lo tanto consumo elevado de ácidos grasos monoinsaturados.

-Consumo de frutas y verduras (cinco raciones al día).

-Consumo de cereales, legumbres y frutos secos.

-Consumo elevado de pescado (pescado azul dos raciones a la semana).

-Consumo bajo de carnes y derivados cárnicos.

-Consumo bajo de sal (máximo 5 gramosde sal por adulto y día).

-Consumo moderado de lácteos.

-Consumo moderado de vino.

Estos son los elementos básicos de la dieta mediterránea, junto con la práctica moderada de ejercicio o actividad física, y por supuesto, mantener a raya al estrés. No olvides que todo está relacionado. No basta comer bien. Hay que vivir bien.

Y si te preocupa el envejecimiento, ten presente que una buena alimentación, y una actividad física moderada, te dará una vejez mucho más saludable, con mayor capacidad para seguir disfrutando de la vida.

¿Y tú, cómo te alimentas? Déjanos tus comentarios y cuéntanos tus trucos de alimentación sana.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir