Aprende a relajarte y mejora tu salud

¿Qué importancia tiene la relajación para mantener una vida sana, y un bienestar físico y emocional? Relajarte tiene mucha más de la que podamos creer.

La relajación es algo que poca gente se toma en serio, pero los que han descubierto su beneficio, ya no dejan de practicarla nunca más. Veamos por qué es tan importante la relajación hoy en día.

La vida ha cambiado mucho, sobre todo si tenemos en cuenta la velocidad a la que la vivimos.

Aprender a relajarte es una de las mejores cosas que puedes hacer.
Aprender a relajarte es una de las mejores cosas que puedes hacer. Imagen de Free-Photos en Pixabay

Hace décadas, tal vez siglos, las personas vivían a un ritmo mucho más tranquilo, todo discurría a mucha menor velocidad. Había tiempo para el trabajo, la familia y los amigos. Tampoco padecía agobios de tráfico, horarios etcétera. En general era una vida más sencilla y más tranquila.

Las cosas han cambiado mucho. Ahora vivimos con mucha prisa para todo, en ciudades con alto índice de contaminación, a menudo recorriendo largas distancias para ir a trabajar, y con la sensación de no tener tiempo para vivir, para disfrutar de familia, amigos, etc.

Nadie repara en los demás, vivimos como robots, como si estuviéramos programados. Perdemos el sentido de las cosas, el sentido de la vida, y nos mantenemos en un estrés permanente que perjudica seriamente nuestra salud física y mental.

Ante esta situación, es necesario, más bien obligatorio, aprender a relajarnos mediante técnicas bien estudiadas y conocidas.

Son procedimientos muy sencillos, que podemos dominar en pocos días de práctica, y servirán para oxigenar nuestro organismo, reparar nuestro sistema nervioso y mejorar nuestras condiciones de vida en todos los aspectos.

Cuando somos capaces de practicar la relajación, disfrutamos de buen humor, somos capaces de ver la vida de otra manera, disfrutamos más y somos más conscientes de la vida y de lo maravillosa que es.

Desde SentirmeBien creemos que cuerpo y mente forman un todo, y no es posible estar bien físicamente sin estarlo emocionalmente, y viceversa.

Nuestro cuerpo sufre aquello que sufre nuestra mente. Por tanto, tenemos que darle a nuestro cerebro lo que necesita tras el duro día a día, y eso no es otra cosa que la relajación.

De no hacerlo así, pronto nuestra vida se convertirá en un caos, seremos incapaces de pensar con claridad, y lo que es peor, la tensión y el estrés acumulados acabarán por enfermarnos gravemente, tanto física como mentalmente.

La relajación diaria nos ayuda a evitar todo esto. Tan pronto seas capaz de dominarla, te sorprenderás de sus increíbles beneficios para tu cuerpo y mente.

Por desgracia, son precisamente las personas que más necesitan practicar la relajación las que no lo hacen por “no tener tiempo”. A menudo consideran que la relajación es una pérdida de tiempo.

Relajarte haciendo yoga es una de las opciones que debes tener en cuenta
Relajarte haciendo yoga es una de las opciones que debes tener en cuenta. Imagen de Irina L en Pixabay

Todo lo contrario. Estas personas corren el riesgo de caer en un estado de estrés crónico, trabajando hasta que se derrumban, y poniendo en grave peligro su salud. Son estas personas precisamente las que más necesitadas están de practicar la relajación.

El estrés, si no se le pone remedio y se le deja crecer libremente, afecta a nuestra capacidad para pensar con claridad, reduce nuestra habilidad para resolver problemas, devora nuestra energía, debilita el sistema inmunológico reduciendo nuestras defensas, y acelera los procesos de envejecimiento.

Por el contrario, la práctica diaria de la relajación, además de reducir el estrés y la tensión nerviosa que hayamos podido acumular durante el día, ensancha nuestra mente, aumenta nuestra capacidad de pensar con claridad, y aumenta también nuestro nivel de conciencia.

La relajación nos conecta de nuevo con la realidad que nos rodea, amplía nuestro campo de visión, nos hace más hábiles, mejora nuestra capacidad de resolver problemas. Ello se debe, precisamente, a que, al estar tranquilos, podemos pensar con más claridad.

La relajación también mejora nuestro descanso nocturno, ya que llegamos a la cama más relajados y predispuestos para un sueño reparador. No hay cosa peor que irnos a la cama con la cabeza llena de preocupaciones. No descansaremos bien y nuestro cuerpo y mente se resentirán.

Con la relajación, lograremos desconectar de nuestras preocupaciones diarias, y a la hora de irnos a dormir, estaremos en un estado adecuado para descansar con tranquilidad, totalmente desconectados del día a día. Dormiremos profundamente.

Hay que tener muy presente que los males acarreados por el estrés y la tensión acumuladas son muy variados y se manifiestan de muchas formas. Citemos como ejemplo tan sólo algunos: gastritis, colitis, dermatitis, por no mencionar los trastornos cardiovasculares, primera causa de muerte en el mundo desarrollado.

Este tipo de trastornos suele tratarse con toda clase de medicamentos, a menudo pastillas con gran poder de adicción, pero que no arreglan el problema, tan sólo maquillan sus síntomas.

Lo único que logramos así es volvernos dependientes de estas drogas, ya sean químicas o naturales, y sin embargo no hemos resuelto nuestros problemas, porque no hemos ido a la causa, al origen, sino que tomando estos medicamentos estamos actuando únicamente sobre los síntomas.

Es como aquel hombre que tenía el tejado de su casa lleno de agujeros, y cada vez que llovía, ponía cubos para recoger el agua que se filtraba por su techo, en lugar de reparar ese tejado de una vez por todas. Las pastillas y demás medicamentos son como esos cubos.

Hay diferentes técnicas para relajarte
Hay diferentes técnicas para relajarte. Imagen de Shahariar Lenin en Pixabay

Relajarse es fácil. Te lo explicamos

Relajarse es muy fácil. Tan sólo necesitas unos 8 minutos al día para una relajación básica. ¿No puedes obtener 8 minutos al día para dedicártelos a ti, a tu salud y a tu bienestar?

Ten presente que si tú estás mejor contigo mismo, estarás mejor también con los demás, lo que mejorará la calidad de vida en tu casa, en tu familia y en tu trabajo, y en los entornos en que te desenvuelvas.

En SentirmeBien queremos que empieces a disfrutar ya de los enormes beneficios de la relajación. Por eso te proponemos este sencillo ejercicio, para que lo realices cuando te encuentres nervioso, agobiado o estresado, o en cualquier otro momento. Lo ideal sería convertirlo en un saludable hábito.

  • Busca un sitio tranquilo, en el que no vayas a ser interrumpido, como tu propia habitación, o el cuarto de baño. A ser posible, que esté en silencio.
    Adopta una postura cómoda y relajada, si puedes, tendido boca arriba, o sentado. Afloja la ropa para no estar oprimido.
  • Cierra los ojos y comienza a respirar abdominalmente. Consiste en tomar aire dirigiéndolo hacia el estómago mientras respiras, de manera que el vientre se hincha al tomar aire, y se desincha al soltarlo. Deberás practicar un poco hasta lograr controlar la respiración abdominal. En lugar de inflar los pulmones, inflamos el vientre.
  • Trata de inspirar y expirar lentamente, manteniendo toda tu atención en el movimiento abdominal. Siente como se hincha tu abdomen con cada inspiración, y como se deshincha al expirar. Hazlo lentamente, y mantén toda tu atención en este proceso. No pienses en nada más. Mantente así unos minutos.
  • Cuando lleves unos minutos practicando la respiración tranquila y relajada, comienza a decirte mentalmente que “con cada inspiración me siento más tranquilo y relajado”. Repítete esta frase, mentalmente, cada vez que inspires. Tu subconsciente la irá asimilando poco a poco. Recueda “con cada inspiración me siento más tranquilo y relajado”.
    Continúa así durante el tiempo que quieras, procurando que la respiración sea lenta y rítmica, y manteniendo toda tu atención en el movimiento abdominal. Ninguna otra cosa te importa en estos momentos. Ninguna.
  • Transcurrido el tiempo que desees, puedes ir saliendo de tu estado de relajación comenzando a mover lentamente los pies, luego las piernas, luego las manos y brazos. Posteriormente, y también muy despacio, comienza a mover la cabeza y abrir y cerrar la boca, como si masticaras, pero muy lentamente. Mientras haces esto, repítete la frase “me encuentro tranquilo y relajado, he disfrutado de mi relajación, y este estado permancerá en mi durante todo el día”. Repítete esta frase varias veces. La estarás grabando en tu subconsciente.

Con este sencillo ejercicio, lograrás relajarte rápidamente estés donde estés. Al principio, como todo, tendrás que practicar para lograr resultados, pero te podemos asegurar que desde la primera sesión comprobarás los grandes beneficios de la relajación.

¿Y tú, qué técnicas usas para relajarte? Cuéntanoslas en los comentarios y así las debatimos entre todos los miembros de la amplia comunidad de SentirmeBien.

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